El otro día hablaba con mi querido amigo J. sobre el matrimonio, yo ya llevo 13 años y el apenas esta de novio sin miras de poner la cabeza en la guillotina, reflexionábamos sobre las profundas implicancias que de verdad existen detrás de un casamiento y que no conozco a nadie que las tenga en cuenta de verdad; casarse es mas que encontrar a alguien tan loco como uno, pagar la fiesta, encontrar donde vivir, etc., hay una compleja danza de personalidades que aparece poco a poco y que termina siendo la clave fundamental para el “éxito” o fracaso de la pareja, (pongo éxito entre comillas por que esta concepción varia de acuerdo a cada persona, lo que es un éxito rotundo para alguien puede ser un completo fracaso para otro o incluso para tu pareja), es un ida y vuelta que no siempre es fácil manejar, y para nada es tan cómico como: YO AMO A LUCY, (igual yo que Ricky Ricardo me hubiera ido al carajo); pero lo que quiero tratar de entender y tal vez explicar es que no se trata de encontrar tu media naranja, sino tratar de que el medio kiwi o sandia que te toco funcione con voz que capaz que sos medio zapallo, y que la idea de felicidad de hollywood en que el marido llega a casa encuentra a su sexy esposa esperándolo con una copa de vino y la cena casi lista, en la realidad puede ser un intercambio de puteadas por mensaje de texto, no verse casi nunca, y que te espere una milanesa de pollo en la heladera, tu esposa dormida en un pijama horrendo y que te queden 4 horas para volver a salir y que a pesar de todo esto cada tanto te encuentres en una mirada con esa persona que amas, amaste y quizás amaras siempre ( y quizas no)…..
Igual a vos R. que te vas a casar, estoy obligado moralmente a decirte de nuevo: sos un boludo!!! y que espero que te vaya tan bien como se pueda.
Hace poco empecé a usar una frase para definir el matrimonio y que es como dejar de ser alcohólico, y no es que de un momento a otro ya está, sino que es un día a día, y un día a la vez para que funcione.


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